Patrones en la distribución de la moneda de bronce de Nerón. I. El ritmo de la operación monetaria. morePublished in "S. Crespo Ortiz de Zárate, A. Alonso Ávila (coords. & eds.), SCRIPTA ANTIQVA in honorem Ángel Montenegro Duque et José María Blázquez Martínez, Valladolid, 2002, 321-341". |
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Ancient Roman Numismatics, Ancient numismatics (Archaeology), Monetary history, Emperor Nero, and Roman Economy
SANTOS CRESPO ORTIZ DE ZARATE
ANGELES ALONSO AVILA
[Coordinadores & Editores]
SCRIPTA ANTIQVA
IN HONOREM
ANGEL MONTENEGRO DUQUE
ET
JOSE MARIA BLAZQUEZ MARTINEZ
VALLADOLID
2002
PATRONES EN LA DISTRIBUCION DE LA MONEDA DE BRONCE
DE NERON. L EL RITMO DE LA OPERACION MONETARIA1
Joaquin de la Hoz Montoya
Universidad de Sevilla
RESUMEN: El presente trabajo analiza las pautas de distribucion de la moneda de bronce de
Neron en las provincias romanas del Occidente europeo, a partir de una muestra amplia de
ejemplares procedentes de hallazgos. Se pretende asi obtener claves para entender las prioridades
de la politica monetaria de Neron y su relation con la circulacion monetaria de su tiempo. El
trabajo ha sido dividido en dos partes. En esta primera parte se estudia el ritmo de la acunacion
neroniana a partir de la presencia relativa de sus emisiones en la muestra.
ABSTRACT: This work analyses the distribution patterns of the Nero"s copper and brass coin in
the Roman provinces of the european West, starting from a wide sample of pieces coming from
finds. It is intended thus to get keys to understand the priorities of the Nero's monetary policy,
and its relationship with the monetary circulation of his time. The work has been divided into two
parts. In this first part, the rhythm of the Neronian coinage is studied, starting from the relative
presence of its issues in the sample.
Introduction
Es un hecho conocido la existencia de pan-ones regionales bien definidos en la distribucion de la
moneda de cobre y oricalco de Neron. Fue precisamente la constatacion de dos grandes areas de
circulacion, una dominada por los tipos con globo y otra dominada por los tipos carentes de este,
el argumento decisivo para postular la existencia de dos cecas de bronce en epoca de Neron,
Roma y Lugdunum2. Que esta polarization territorial en los perfiles de los conjuntos monetarios
sea apreciable en los hallazgos, pese a que estos reflejen horizontes cronologicos muy diversos,
implica dos cosas. En primer lugar, que la moneda fue puesta en circulacion de modo
territorialmente heterogeneo por el Estado, configurando conjuntos tipicos. En segundo lugar. que
la movilidad espacial de la moneda fue insuficiente para diluir con el tiempo las especificidades
de estos conjuntos. Esta situation justifica la busqueda de information relevante sobre los
mecanismos de difusion de la moneda de bronce a partir de las desigualdades perpetuadas en la
distribucion espacial de sus tipos. Con este fin se ha recogido a partir de la documentation
1 El trabajo que se presenta ofrece los primeros resultados del proyecto de investigation realizado en la
Escuela Espanola de Historic y Arqueologia en Roma (CSIC) gracias a la concesion de una beca predoctoral
CSIC-ROMA durante los arios 2000-2001. Quiero expresar mi agradecimiento a todos los miembros de dicha
institution, asi como a la Prof Ma Paz Garcia-Bellido, Tutora del proyecto, y al Prof. Genaro Chic. Director
de la Tesis Doctoral en la que se encuadra dicho proyecto, por su confianza y su constante apoyo durante el
desarrollo de este.
2 Vease sobre todo M. Grant, •"The distribution of Nero's copper asses", NC, 15, 1955, 21-37; Id., "Nero's
Copper Asses in Spain", NC, 17, 1957, 229-230; D.W. MacDowall, The Western Coinages of Nero, Nueva
York, 1979, 15-30.
322
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bibliografica una muestra amplia de monedas neronianas de hallazgo3 en el ambito de las
provincias occidentales europeas, desde Britania hasta Panonia4. El resultado hasta el momento ha
sido un total de 4971 monedas de las dos cecas occidentales de Neron, a las que habria que sumar
164 monedas catalogadas como copias no oficiales.
En la seleccion de datos se han establecido dos niveles de informacion. En aquellos conjuntos
bien contextualizados, capaces de dar una informacion cualitativamente adecuada sobre el estado
de la circulacion en un momento y un lugar dados, el estudio de las monedas de Neron se ha
integrado con el de su contexto arqueologico y numismatico. Pero para obtener una muestra
numericamente representativa ha sido preciso establecer un segundo nivel de informacion
cualitativamente inferior, consistente en registrar la distribucion espacial de las monedas de
hallazgo de Neron como objetos aislados de sus contextos. Resulta arriesgado aplicar este nivel de
informacion a aureos y denarios, pero no asi a los bronces, dado que su inferior valor reduce los
riesgos de que la muestra haya sido alterada por factores ajenos a la propia circulacion antigua.
Los riesgos se minimizan cuando, como en el estudio que se presenta, el analisis se centra en las
relaciones entre tipos y emisiones dentro de cada valor. El planteamiento esta lejos de garantizar
una muestra optima. En primer lugar, el intento de conseguir una muestra lo mas homogenea
posible del conjunto del occidente imperial choca con las diferencias extremas que existen en el
estado de la investigacion de las distintas regiones5. En segundo lugar, el nuestro es un trabajo
eminentemente bibliografico. Por ello se ha aceptado la identificacion tipologica realizada por los
editores de las monedas, salvo en los casos en los que la propia description que ellos realizan ha
impuesto una identificacion alternativa o en los que fotografias de buena calidad han mostrado de
modo nitido la necesidad de ello. A fin de limitar los errores, todos los analisis sobre la
representation de emisiones y tipos se han efecruado sobre una muestra seleccionada en la que
solo se han incluido aquellos ejemplares cuya identificacion haya sido dada como inequivoca por
su editor. El coste ha sido una fuerte reduction del total utilizable. Pero aun asi, la identificacion
tipologica depende del juicio de muy diversos autores y de los condicionamientos impuestos por
los catalogos que sucesivamente han predominado para ello, catalogos cuya trama tipologica
tiende a influir en la identificacion en casos dudosos y cuya reciproca conversion no siempre es
univoca6. Tales deficiencias son dificilmente evitables en toda sintesis amplia de documentation
arqueologica, pero consideramos que es precisamente la propia ampliation y diversification de la
muestra el mejor medio para mitigar su influencia.
En el presente estudio se ofrecen los resultados del analisis de la muestra en lo que concieme a
la distribucion cronologica y espacial de la moneda en cobre y oricalco. Hay varias razones para
esta option. En primer lugar, el estudio de la circulacion del bronce ha recibido en la epoca de
' Como criterio de delimitation se ha optado por incluir todos los ejemplares calificados de moneda de
hallazgo por el editor, si bien en determinados casos se han eliminado conjuntos procedentes de colecciones
en los que, a partir de los comentarios del propio editor, no parecia suficicntemcnte garantizada la procedencia
o en las que eran esperables sesgos significativos en la seleccion de los tipos conservados.
4 La fuente de las monedas recogidas se registra en el apendice final.
5 Asi, en contraste con el entorno del antiguo limes renano-danubiano. zonas tan relevantes como Hispania, el
espacio del Rodano o los Alpes han tenido que quedar practicamente fuera del analisis por el escaso numero
de ejemplares utiles que se ha registrado en ellas hasta el momento.
0 Se incluyen ejemplares identificados segiin los catalogos de H. Cohen (Description historique des monnaies
/rappees sous I'empire romain, 2* ed., vol. I, Paris, 1880), RIC (H. Mattingly. E.A. Sydenham. The Roman
Imperial Coinage, vol. I, Londres, 1923), RIC2 (C.H.V. Sutherland, R.A.G. Carson, The Roman Imperial
Coinage, 2* ed., vol. I, Oxford, 1984) y D.W. MacDowall (The Western Coinages...). Esta ultima, citada a
partir de ahora como WCN, ha sido empleada como base de la muestra. por tratarse del ultimo catalogo
sistematico y del mas litil. Para el uso de las publicaciones mas antiguas resulta imprescindible M.R. -Alfbldi
(ed.). Cohen-RIC-Konkordanz, vol. I. Bonn, 1978.
IN HONOREM A. MONTENEGRO ET J. NT BLAZQUEZ
323
Neron una atencion muy secundaria en contraposition al de la moneda de metal precioso. En
segundo lugar, el estudio de la moneda de bronce como instrumento economico es esencial a la
hora de caracterizar el grado de monetizacion de la epoca altoimperial. Se puede argiiir que la
mayor parte del valor estaba depositado y circulaba en aureos y denarios. Pero como han
demostrado los hallazgos de Pompeya, incluso en las ciudades mas monetizadas la mayoria de las
transacciones se basaban en valores en bronce . Si queremos comprender como una economia
monetaria podia anclarse sobre unas estructuras subyacentes aparentemente poco monetizadas, la
clave hay que buscarla especialmente en el tipo de numeral a traves del cual cabe pensar que mas
frecuentemente se produjera el transito entre ambas. No podemos olvidar, asimismo, el
importante papel que tenia este numeral como maximo garante de la presencia de la moneda en
las economias, y por tanto como sosten de la propia fe publica en el valor de ellas8. En tercer
lugar, el numeral en cobre y oricalco es el mas idoneo para un estudio de distribution, tanto por
su mayor cantidad (3428 ejemplares en nuestra muestra, mas 159 copias no oficiales) como por su
menor movilidad en largas distancias.
El objetivo de nuestro estudio es, en primer lugar, esclarecer las prioridades que han dirigido la
puesta en circulation de las acunaciones en bronce de Neron; en segundo lugar, tratar de extraer
claves sobre la circulation regional de esta moneda. La primera parte de nuestro trabajo, que se
ofrece en las paginas que siguen, analizara la distribution cronologica de las emisiones en bronce
de Neron, como modo de aproximacion a las prioridades que las guiaron. En la segunda parte, de
proxima publication, se procedera al estudio de la distribution regional de los distintos tipos y
emisiones. El objetivo sera afinar las conclusiones alcanzadas en la primera parte y acceder desde
alii al estudio de los posibles condicionantes economicos que han podido contribuir a la
configuration de los patrones observados en los hallazgos.
1. El ritmo de la operation monetaria
La cuestion de las prioridades que dictaron la acunacion en bronce de Neron se ve simplificada
por la position bien demarcada que esta ocupa en su politica. Neron no comienza a acunar bronce
sino en un momento avanzado de su gobiemo, como muy pronto en el aiio 629, rompiendo una
7 L. Breglia. "Circolazione monetale ed aspetti di vita economica a Pompei", en Pompeiana. Raccolta di studi
per il secondo centenario degli scavi di Pompei, Napoles, 1950, 42; V. Castiglione Morelli del Franco, R.
Vitale, "L'insula 8 della Regio I: un campione d'indagine socio-economica", RSPomp, 3, 1989, 220; D.
Castiello, S. Oliviero, "II ripostiglio del Termopolio 1.8,8 di Pompei", AIIN, 44, 1997, 106. En el mismo
sentido, aunque mas matizado, vease P. Dapoto, "Circolazione monetale a Pompei. Cenni su problemi di
economia", RSPomp, I, 1987, 107-110, especialmente pagina 8, de cuyos resultados se infiere tanto el
predominio numerico del bronce, como el del metal precioso en cuanto al valor.
8 No se trata aqui del caracter mas o menos fiduciario de la moneda, sino del caracter cultural de su
reconocimiento como valor, un reconocimiento que no debia de resultar evidente en todos los ambitos del
Imperio y que el poder hubo de advertir como requisito para la cohesion interna. Sobre la insertion del hecho
economico en la dinamica de la cohesion cultural y el papel de la fe en este proceso vease, desde un punto de
vista teorico, G. Chic, "Una hipotesis de trabajo: El sistema estructural de horizontes mentales integrados", en
Id., Principios teoricos en la Historia, Ecija, 1990. esp. 34-5,44-5, y en referencia al Imperio romano, Id., "El
comerciante y la ciudad", en III Coloquio International "La Betica en suproblemdtica historica: la ciudad".
Granada, 16-18 de Marzo de 1998, Granada, 2002; Id., "El comercio de la Betica", en Simposio
International: El comercio en la Antiguedad. Bimilenario de la fundacion romana de Almunecar. 17 a 19 de
Mayo de 2001, en prensa.
9 D.W. MacDowall, The Western Coinages..., 134. Una datacion tan temprana ha sido cuestionada por C.L.
Clay, "Die Miinzpragung des Kaisers Nero in Rom und Lugdunum. Teil 1: Die Edelmetallpragung der Jahre
54 bis 64 n. Chr", NZ, 96, 1982, 8-9. W.E. Metcalf ("Rome and Lugdunum again", AJN, 1, 1989, 65-7)
manifiesta dudas al respecto e incluye argumentos que debilitan esta datacion.
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SCRIPTA ANTIQVA
pausa que parece arrastrar desde el 42 o 43 . Una pausa tan prolongada resulta llamativa, si bien
no es incoherente con las tradiciones julio-claudias". Con independencia de la explication
concreta que se le de, esta discontinuidad implica que la emision de bronce no era concebida por
el emperador como un cometido ordinario de la tarea de gobiemo. El inicio de las emisiones de
bronce debe interpretarse, pues, como una operation puntual, dictada en respuesta a
circunstancias concretas. El cometido que nos proponemos a continuation es analizar los ritmos
de las emisiones de Neron como indicio de las prioridades que las han guiado. Ante la carencia de
estudios sistematicos de curios, hemos partido de la presuncion de que, ante una muestra
suficientemente amplia, la frecuencia con que aparezca una emision en los hallazgos es
representativa de la de su presencia en la circulacion. Mas adelante examinaremos algunas de las
dificultades que suscita este presupuesto. Un recuento de las monedas catalogadas cuyo
identification tipologica no ofrecia dudas ha dado los resultados reflejados en la grafica 1. En ella
se refieja el porcentaje del total de monedas que representan las emisiones anuales de cada valor
monetario. El total analizado es de 2226 ejemplares. Dos constataciones saltan a la vista. La
primera es el aplastante predominio de los ases sobre los restantes valores. La segunda es la
existencia de patrones cronologicos muy bien definidos y diferenciados entre los diversos valores.
En cuanto a la desproporcion entre ases y las restantes monedas. hay que contar con los sesgos
derivados de las diferentes probabilidades de perdida y no recuperation y de las de constatacion
arqueologica, sesgos que generalmente benefician a los ases. Pero en cualquier caso los hallazgos
permiten advertir en fechas posteriores la creciente aportacion de sestercios y dupondios a la
circulacion, lo que confirma que el predominio del as en la epoca julio-claudia no es un
espejismo. Si tomamos la muestra total de monedas de bronce cuya denomination no ofrece
dudas (tabla 1, columna 1), advertimos como casi las tres cuartas partes de los ejemplares son
ases. Le siguen en importancia los dupondios y tras estos los sestercios. La presencia de semises
es muy pequena y la de cuadrantes insignificante.
Bajo estas medias se advierten patrones de acufiacion diferenciados entre las monedas de las
dos cecas, que debemos suponer reflejo de las caracteristicas de la circulacion en las areas
prioritariamente abastecidas por cada una de ellas. Si volvemos a la muestra de ejemplares con
tipo identificado (tabla 1, columnas 2 y 3), advertimos dos diferencias significativas. En primer
lugar, la presencia de los semises se acusa especialmente en las emisiones lugdunenses, mientras
que en Roma son los cuadrantes los que predominan entre las fraccionarias del as. La emision
neroniana responde asi a un patron bien conocido: por un lado, la demanda en las provincias
occidentales, y muy particularmente en contextos militares, de mitades de ases, tal como se
evidencia en la proliferation de los ases partidos en epoca julio-claudia y como se constata
10 H.-M. von Kaenel, Munzpragung und Miinzbildnis des Claudius, Berlin. 1986, 227-8. Un estado de la
cuestion. con argumentos en contra y reservas en D.G. Wigg, "The Function of the last Celtic Coinages in
Northern Gaul", en C.E. King. D.G. Wigg (eds.). Coin Finds and Coin Use in the Roman World, Berlin. 1996.
429-430.
11 Cf. p. ej. J.-P. Callu, F. Panvini Rosati. "Le depot monetaire du Pozzarello (Boisena)". MEFRA, 76, 1964.
71: H.-M. von Kaenel, Miinzpragung..., 228.
IN HONOREM A. MONTENEGRO ET J. Ma BLAZQUEZ
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Grafica 1. Aportacion por afio de cada valor monetario.
62d.C. 63d.C. 64 d.C. 65 d.C. 66d.C. 67 d.C. 68 d.C.
326
SCRIPTA ANTIQVA
para la epoca neroniana en las imitaciones occidentales de semises12; por otro lado, la difusion
eminentemente italiana de los cuadrantes. En segundo lugar, se advierte un contraste en la
relation entre dupondios y sestercios, predominando los primeros en las emisiones lugdunenses y
los segundos en las romanas. En general, por tanto, las emisiones lugdunenses muestran una
mayor concentration de los valores en tomo al as, frente a una distribution de valores mejor
articulada en la ceca romana.
Tabla 1. Importancia relativa de las distintas denominaciones segun su
numero y su valor en ases.
1. General (n=3114) 2.Lugdunum (n=1457) 3. Roma (n=769) 4. Pompeya (n=193)
Ejemplares Va or Eiemplares Valor Ejemplares Valor Ejemplares Valor
HS 9.1 % 26.0 % 4.5 % 14.2 % 13.1 % 35.9 % 14,5 % 38.6 %
Dp 14.2 % 20.3 % 15.6% 24.3 % 8.3 % 11.4 % 9.3 % 12.4%
As 73.7 % 52.7 S 77,6 % 60.6 % 76,3 % 52,2 % 72,5 % 48.3 %
Sem 2.3 % 0.8 % 2.3 % 0.9 % 0.5 % 0.2 °c 0.5 % 0.2 %
Qd 0.7 % 0.1 % 1,7% 0.3 % 3.1 % 0.5 %
Pompeya, que es donde en menor grado cabe esperar una sobrerrepresentacion de los ases, da la
mejor medida disponible del grado de distorsion de nuestros resultados. Segun se advierte en la
tabla 1 (columna 4), sus porcentajes no se alejan significativamente de los obtenidos para el total
de los ejemplares romanos con tipo identificado. Como era de esperar, el as es el linico tipo cuyo
representation baja, pero el descenso no es acusado. Considerando que se trata de una ciudad
italiana relativamente prospera, es razonable pensar que en buena pane del Imperio la proporcion
de ases por sestercios era superior, por lo que la aportacion real de los ases en la acuiiacion
neroniana no debio de andar muy por debajo de las cifras de Pompeya, ni la de los sestercios
debio de superarlas1'. En conclusion, no parece aventurado establecer en tomo a un 70 % la
proporcion de ases en el total de acunaciones en bronce. Si atendemos al valor representado, los
ases parecen haber acumulado practicamente la mitad del total emitido en metal no noble,
seguramente mas en occidente. El valor representado por los sestercios puede haber alcanzado en
Italia cotas no muy inferiores, en tomo a un 40 %, pero no es probable que en el resto del Imperio
se hayan elevado tanto. En cuanto a los dupondios, no parece probable que hayan representado
mas de una cuarta parte del valor total en occidente, asumiendo una importancia netamente
secundaria en Italia.
15 D.W. MacDowall, "Nero's Altar of Lugdunum type". Schw.Mzbl., 59, 1965, 90-3. Es cierto que en
ocasiones la panicion persigue otra fraccion del as, pero no es lo usual. Se ha sostcnido que este fenomcno. asi
como el peso relativamente ligero de las imitaciones. supone una adaptacion a la metrologia de la acuiiacion
celta en bronce (D. Nash, "Plus ca change...: currency in Central Gaul from Julius Caesar to Nero", en R A G.
Carson. CM. Kraay (eds ), Scripta Summaria Romana. Essays presented to Humphrey Sutherland, Londres.
1978, 12-31; D.G. Wigg, "The Function of the last Celtic Coinages...", 415-436). Sobre las pautas de uso de la
moneda en los campamentos militares vease M.P. Garcia-Bellido. "La moneda y los campamentos militares",
en C. Femandez-Ochoa (coord.), Los Finisterres en la Antigiiedad. Epoca prerromana y romana, Gijon.
1996. 103-112; D.G. Wigg, "Coin Supply and the Roman Army", Roman Frontier Studies, 1995, 281-8.
13 Para una valoracion del significado del bronce en el total de la circulation puede resultar de interes la
estimation realizada para Pompeya por P. Dapoto. "Circolazione monetale a Pompei...". 108: Aureos: 3.26 %:
Denarios: 40.64 %; Aes: 56,11 %. Si asumieramos esta proporcion para la moneda neroniana, los ases habrian
representado al menos un 40 % de la moneda emitida.
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327
En cuanto a la evolucion de la acunacion neroniana, la grafica revela unos patrones bien
definidos. El primer rasgo que llama la atencion es la practica ausencia de las emisiones previas al
ano 64. Casi todas las monedas recogidas se concentran en los aiios 64-67, correspondiendo las
maximas a los anos 65 y 66. El ano 67 muestra un neto declive en todas las denominaciones que
siguen acunandose. Es este un dato determinante a la hora de plantear el porque de la ausencia de
emisiones de bronce en el ano 68. En efecto, la interruption de la actividad de la ceca por la
sublevacion contra Neron es una explication verosimil de este hecho. Pero tambien es plausible
afirmar que en el ano 68 ha concluido una operacion monetaria intensa y breve, de hecho no muy
diversa en cuanto a periodizacion de la que acometio Claudio al comienzo de su reinado. La
altemativa nos coloca ante una de las cuestiones centrales que cabe plantearse con respecto a la
politica monetaria del ultimo julio-claudio. La apertura de la ceca de Lugdunum parece reflejar un
esfuerzo nuevo por garantizar el adecuado abastecimiento de moneda en occidente a partir de la
production de la ceca imperial. Asimismo, se ha destacado el caracter bien estructurado de las
emisiones neronianas14. <,Cabe pensar que Neron llego a superar una conception del suministro dc
moneda de bronce basada en operaciones episodicas, como la que predomina en epoca julio-
claudia, para aproximarse a la idea de un suministro regularizado, como la que parece ir
imponiendose en el periodo posterior15?
Un segundo rasgo llama la atencion en la evolucion que hemos reflejado. Los distintos valores
monetarios muestran lineas de tendencia bien diferenciadas. Los cuadrantes solo aparecen
registrados en el 64 y 65, siendo el unico valor con maximo en el 6416. Los semises repiten un
esqucma de evolucion simple, aunque mas prolongado, con ejemplares entre el 64 y el 66, y mas
tardio, con su maximo en el ano 65. Los sestercios muestran un ritmo constante de incremento del
63 al 65 y posteriormente descienden a una cota muy inferior, que se mantiene en leve descenso
entre el 66 y 67. Los dupondios y los ases alcanzan su maximo en el 66, aunque con ritmos
diferenciados. Los dupondios muestran, tras un fuerte incremento en el 64, una evolucion gradual
en torno a su maximo. Los ases muestran en su maxima expresion la concentration temporal de la
acunacion neroniana en bronce. Tras un incremento muy lento y progresivo en sus primeros aiios
de emision, durante los cuales quedan en desventaja numerica frente a sestercios y dupondios, en
el 65 experimentan un auge subito, en tal medida que esta sola emision da cuenta del 26,6 % del
total de monedas registradas. El numero sigue creciendo hasta el 66, si bien el incremento
diferencial es menor. En el 67 se evidencia un acusado declive.
La representatividad del cuadro trazado presenta dos dificultades, una al inicio y otra en el final
del proceso descrito. En cuanto al inicio, existe el riesgo de que las primeras acunaciones hayan
sido objeto de una elimination selectiva, dadas sus particularidades metrologicas y metalicas. En
primer lugar, el peso medio de los bronces tiende a disminuir en las emisiones posteriores al 641',
por lo que cabe pensar que las anteriores hayan sido consideradas particularmente aptas para ser
refundidas, de tal modo que proporcionaran un beneficio al Estado, o al menos compensaran los
gastos. Una operacion como esta resulta mas verosimil mientras menos gastados y menos
14 D.W. MacDowall, The Western Coinages... Vease tambien la resena de E. Lo Cascio, "Finanza pubblica ed
emissione monetaria nell'eta neroniana", AIIN, 27-8, 1980-1, 359-373.
15 Cf. R.P. Duncan-Jones. Money and Government in the Roman Empire, Cambridge, 1994, 128-133; D.R.
Walker, "The Roman Coins", en B. Cunliffe (ed.). The Temple of Suits Minerva at Bath. II. Finds from the
Sacred Spring, Oxford, 1988, 281-290; R. Wolters, Nummi signati. Untersuchungen zur romischen
Miinzprdgung und Geldwirtschaft, Munich, 1999, 113.
15 En la misma direction va el recuento de D.W. MacDowall, The Western Coinages..., 85, que constata la
mayor frecuencia de aparicion de los cuadrantes de oricalco, de los aiios 63-64, frente a los de cobre. del 62 y
del 65.
17 D.W. MacDowall, The Western Coinages..., esp. conclusiones en 133. 146-7 y tablas en 252-4.
328
SCR1PTA ANTIQVA
dispersos en la circulation estuvieran los ejemplares, por tanto en fechas proximas. Es posible que
ante un cambio de circunstancias el mismo Neron prefiriera refundir y reacuriar a un patron mas
reducido unas emisiones recientes, de las que aiin disponia en ciertas cantidades. Estas
posibilidades encuentran, sin embargo, van as objeciones que me parecen suficientemente fuertes.
En primer lugar el descenso del peso no es brusco, sino muy gradual, lo que reduce la
verosimilirud de una gran operation puntual que haya podido conseguir beneficio, dados los
costes de la reacufiacion18. En caso de que se haya pretendido solo compensar esos gastos, habria
que buscar otras razones para que la operation se haya llevado a cabo. En segundo lugar, si el
peso hubiera dictado la refundicion de la moneda, la medida habria afectado tambien a los ases de
Claudio, relativamente recientes y mas pesados, pero no hay indicios de ello. En tercer lugar,
establecer un sistema para la retirada selectiva de esta moneda habria encarecido aiin mas la
operation de reacufiacion, tratandose de un tipo de moneda que no viaja demasiado, y
dificilmente habria logrado ser tan sistematica. Si se hubiera tratado de la retirada de una moneda
recien emitida y apenas puesta en circulation, los costos habrian justificado esta operation, de ser
necesaria, pero desde la perspectiva de la incidencia real de la moneda tal emision tendria un
valor practicamente nulo. Mas compleja es la dificultad que viene del lado de la composition
metalica. Entre el 63 y el 64 Neron acuno los ases, semises y cuadrantes en oricalco, como los
sestercios y los dupondios. Esta aleacion implicaba una elaboration mas costosa y por tanto
beneficios relativamente superiores en la refundicion. Por otro lado, la presencia en la circulation
de emisiones de ases, semises y cuadrantes en oricalco pudo ocasionar cierto grado de
confusion19, que dejo de estar justificado cuando se reintrodujo la acunacion de estos valores en
cobre. Cabe pensar, por tanto, que la retirada de estas monedas irregulares y su refundicion para
fabricar sestercios y dupondios resultara oportuna. Segiin los analisis de E.R. Caley, a partir de
Neron tiende a imponerse la fabrication de la moneda de oricalco a partir de la refundicion de
ejemplares anteriores20. Es plausible, por tanto, que las emisiones de ases, semises y cuadrantes
del 63-64 hayan sido refundidas con una frecuencia significativamente mayor que las comunes en
cobre.
La cuestion es dificil de resolver. Nos contentamos con aclarar si esta posible discrimination en
las pautas de desaparicion de moneda ha podido alterar significativamente el perfil cronologico
descrito. Sobre la importancia de las primeras emisiones de bronce de Neron la monografia de
MacDowall aporta algunas informaciones utiles. En general caracteriza las emisiones del afio 62-
3 como dos emisiones pequenas. Asimismo, cree que los ases en oricalco del 63-64 no fueron
acufiados en grandes cantidades en Roma y solo raramente en Lugdunum'1. Si nos centramos en
la primera emision, efectuada en Roma en el 62, esta incluye ases y sus fraccionarios en cobre, de
donde su ausencia en nuestro registro no puede achacarse a los motivos apenas expuestos. En ella
la emision de semises y cuadrantes no parece haber tenido un volumen significativo". En cuanto
a los ases, MacDowall no cree que se trate de una emision especialmente pequena, dado el
18 D.W. MacDowall, The Western Coinages. .. loc. cit.
19 Vcase D.W. MacDowall. The Western Coinages..., 73; Id., "The economic context of the roman imperial
countermark NCAPR", ActaNum, 1, 1971. 83-106; D.W. MacDowall. A.V.M. Hubrecht, W.J.A. de Jong,
Description of the Collections in the Provinciaal Museum CM. Kam at Nijmegen. XII. The Roman Coins.
Republic and Empire up to Nerva. Nijmegen, 1992, 50-2.
20 E.R. Caley, Orichalcum and related ancient alloys, Nueva York. 1964, 98-103. Cf. R. Etienne, M. Rachet,
Le tresor de Garonne. Essai sur la circulation monetaire en Aquitaine a la fin du regne d'Antonin le Pieux
(159-161). Burdeos. 1984. 390-1.
21 D.W. MacDowall. 77je Western Coinages..., 68, 99.
2" Para los semises esta emision constata cuatro cunos de anverso y cinco de reversos. para los cuadrantes
cuatro y tres, en ambos casos estrechamente vinculados en parejas. D.W. MacDowall, The Western
Coinages..., 43-7.
IN HONOREM A. MONTENEGRO ET J. Ma BLAZQUEZ
329
numero de curios registrados, 34 de anverso, usados en combination con 32 de reverse- de tres
diferentes tipos, y los escasos enlaces constatados entre ellos"5. A titulo de comparacion, los
sestercios del 63, que son la emision previa al 64 mejor representada en nuestra muestra, con una
aportacion del 0,3 % sobre el total, tiene una cantidad comparable de curios, 20 de anverso por 36
de reverso, y muestra enlaces mas frecuentes*4. Los dupondios del 63, apenas representados en la
muestra, han revelado solo 12 curios de anverso por 14 de reverso25. Los dupondios lugdunenses
del 64, que constituyen cerca del 1 % de la muestra de monedas lugdunenses, reiinen 18 cunos de
anverso por 34 de reverso, empleados, al menos en algunos casos, de modo exhaustivo26. Si
comparamos con el estudio de cunos que realiza von Kaenel para las emisiones de Claudio,
advertimos que el numero de curios de anverso de los ases de la emision del 62 se aproxima a la
de los tipos menos numerosos de los tres que componen cada una de las dos emisiones claudias.
Por otro lado, MacDowall registra la aparicion en el Tiber de cuatro ases de esta primera emision,
lo que supone un 1,8 % del total de 229 ases registrados2 . El porcentaje resulta netamente
superior al que representan los ases del 63 (0,2 %) y del 64 (0,7 %) en el total de ases con tipo
asignado de nuestra muestra.
En cuanto a la emision del 63, se reitera la escasa presencia de los cuadrantes28. Los resultados
referentes a estos primeros ases de oricalco son muy diferentes de los de la primera emision en
cobre. Se atestiguan solo 6 cunos de anverso y 13 de reverso. si bien se revelan huellas de un uso
intenso de algunos de ellos. Ademas, la emision se revela como un grupo con estrechas
vinculaciones entre sus cunos, lo que hace pensar en una representatividad mayor de los
ejemplares conocidos29. Las dos pequenas emisiones de ases lugdunenses del 64, que aparecen en
conjunto algo mejor representadas en nuestra muestra, han atestiguado en total 10 cunos de
anverso y 17 de reverso . Para la emision romana del 64 MacDowall no da datos detallados, pero
le atribuye un volumen muy superior5 . En conclusion, la primera emision en oricalco no parece
estar particularmente infrarrepresentada en nuestra muestra. Mas bien, parece sobrerrepresentada
en relation a la emision del 62. Es posible, por tanto, que la acuiiacion en ases no se haya iniciado
con un lento incremento progresivo, sino con una emision modesta pero consistente, seguida de
un ano de retroceso y experimentation, al que habria seguido el moderado incremento del 64.
Pero en suma los posibles sesgos advertidos al inicio del periodo de acuiiacion no parecen estar en
condiciones de alterar en lo sustancial el cuadro presentado.
Las dificultades en la pane final de las emisiones parten del problema de datacion de varios
tipos. Uno es el as lugdunense con tipo de Victoria RIC 329, escindido en el catalogo de
MacDowall en los tipos WCN 593 y 602, con el busto del anverso hacia la derecha, y WCN 596 y
603, con el busto hacia la izquierda. Los otros son los dupondios lugdunenses con tipo de Victoria
RIC 304, escidido en los pares WCN 524/532, con busto a la derecha, y WCN 526/534, con busto
23 D.W. MacDowall, The Western Coinages..., 42.
24 D.W. MacDowall. The Western Coinages..., 48-53.
25 D.W. MacDowall, The Western Coinages..., 55-7.
26 D.W. MacDowall, The Western Coinages..., 93.
2/ D.W. MacDowall, The Western Coinages..., 39-41 y 24. para la estimation total del Tiber, aunque esta no
coincide con la de H.-M. von Kaenel, "Roma - Monete dal Tevere. L'lmperatore Claudio I", BdN, 2/3, 1984,
85-327. Se trata de dos ejemplares del tipo WCN 242 y de otros dos del tipo WCN 248.
28 Se constatan 4 cunos de anverso y 3 de reverso: D.W. MacDowall, The Western Coinages..., 63-4.
29 D.W. MacDowall, The Western Coinages..., 60-3. Cf. p. 82, donde parece mostrarse cautela ante una de las
parejas de cunos.
30 D.W. MacDowall, The Western Coinages..., 98-9.
31 VeaseD.W. MacDowall, The Western Coinages..., 66,para los dupondios, op. 118,para los ases.
330
SCRIPTA ANTIQVA
a la izquierda, y RJC 305, equiparable al WCN 522/530, mas su correlativo con busto a la
derecha. el par WCN 520/528. Cada uno de estos pares de tipos son indistinguibles por sus rasgos
externos, pero MacDowall los ha desdoblado en dos emisiones sucesivas, en el 66 y en el 67. En
el caso de los dupondios el desdoble se basa en el hecho de que ejemplares con el mismo reverso
comparten cuno con ejemplares con reversos de dos emisiones sucesivas del tipo SECVRITAS y
que en ocasiones han mostrado haber sido acunados posteriormente a la mas reciente de ellas3".
En el caso de los ases, y a falta de criterios objetivos, el desdoble se apoya fundamentalmente en
la existencia de emisiones en el 67 en el caso de dupondios y sestercios, aunque el paralelo con
los retratos mas desarrollados de la ultima emision de dupondios se saca tambien a colacion".
Esta escision en dos emisiones no encuentra eco en las publicaciones de hallazgos empleadas, en
su mayoria catalogadas segun la primera edicion del RIC, y muy dificilmente podrian llegar a
encontrarlo. Ello es un problema grave desde el momento en que los tipos mencionados son, con
distancia, los mas frecuentes en terminos abolutos dentro de cada denomination. En la
presentation grafica se ha optado por integrarlos en la linea normal de emisiones por aiio
mediante la convention de sumar su mitad a las cifras dadas para el 66 y la otra mitad al 67. Pero
es un procedimiento tosco y tiene el riesgo de enmascarar procesos muy diferentes, pues segun en
que momento se establezca el eje de gravedad de estas emisiones la tendencia de la linea que se
interrumpe en el 67 puede ser ascendente o descendente.
No hay ninguna duda de que los tipos mencionados se integran perfectamente en las emisiones
del 66. En el caso de los dupondios las diferentes versiones del tipo de la Victoria dan la replica al
tipo SECVRITAS, siguiendo un patron que arranca desde el 65. La pervivencia del patron en el
67 no resulta extrana. El paralelismo es perfecto, con la exception de que en la emision del 67
aparece un ultimo par de tipos poco frecuentes {WCN 535 y WCN 536), con leyenda mas
abreviada, que es exclusivo del 67 y que parece reflejar un ultimo momento en la acunacion de
dupondios. Dada esta alternancia, cabe sospechar un cierto equilibrio entre el ritmo de las
emisiones con el tipo SECVRITAS y las del tipo de la Victoria. De las primeras hemos registrado
en nuestra muestra 58 del 66 d.C. y 33 del 67 d.C., esto es, practicamente en una relacion de 2:1 a
favor de la emision del 66; de las segundas aparecen 77. Si el ritmo ha sido aproximadamente
parejo, debemos suponer un volumen descendiente entre el 66 y el 67. Aun en el caso de que
supongamos un ritmo complementario, no parece facil que el mayor peso se haya decantado hacia
el aho 67.
En el caso de los ases el problema es mucho mas complejo. Se trata de un solo tipo,
perfectamente definido por su leyenda ffente a otras cinco variantes del tipo de la Victoria del aiio
66, tipo que no es sino uno de los cuatro reversos presentes en esa emision. Entre el mayor o
menor grado de abreviacion que muestran las diversas titulaturas de la emision, la de este tipo no
ocupa un lugar significativo como posible indicio cronologico, sino una position intermedia. La
estructura de la emision del 66 es semejante a la del 65, pero la del 67 es absolutamente unica, por
cuanto solo incluye este tipo. Este unico tipo constituye el 67 % del total de ases lugdunenses
registrados y mantiene una relacion de casi cinco a uno con los restantes ases del 66.
Precisamente por esta desproporcion, MacDowall considera razonable postular la existencia de
una ultima emision en el 67, restringida a este tipo. Pero una tal desproporcion desautoriza toda
reduction de las pautas de acunacion de este tipo a un esquema basado en equilibrios entre los
volumenes de las emisiones. MacDowall opina que solo la titulatura menos abreviada de la
emision del 66 es significativa desde el punto de vista cronologico, como primer experimento
luego descartado. Las restantes abreviaturas serian simples soluciones tecnicas altemativas de los
grabadores. Pero si es asi, y dada la fuerte tendencia a la proliferation de variantes que muestra la
12 D.W. MacDowall, The Western Coinages..
33 D.W. MacDowall. The Western Coinages..
, 105. 196.
,107.202.
IN HONOREM A. MONTENEGRO ET J. M' BLAZQUEZ
331
titulatura en la moneda neroniana. resulia sorprendente que la leyenda del RIC 329 haya
conseguido mantenerse con tal rigidez a lo largo de una acunacion tan prolongada. Junto a los
dupondios del 66-67. pero a una escala muy superior, plantearia el linico case- en el que la
administration de Neron no ha tenido inconveniente en carecer de criterios para identificar a las
monedas acunadas en dos emisiones sucesivas.
En la base de estas dificultades se encuentra la tesis de MacDowall segun la cual las cecas de
Neron habrian dividido su trabajo en una serie variable de officinae, similares a las constatadas a
partir del siglo III. Su production sen'a reconocible a traves de los tipos de reverso predominantes
en cada emisi6n. En el caso de la moneda de bronce, una division initial en dos officinae habn'a
dado paso desde el 63 a una en cuatro. Dos officinae producirian las denominaciones
habirualmente acunadas en cobre. Las otras dos las de oricalco. Las officinae de cada metal
distribuinan su trabajo de acuerdo a un esquema binario de tipos, en el que uno de los tipos de
cada officina tiende a ser predominante. El resultado sen'a una production monetaria articulada en
bloques relativamente equilibrados, tanto entre voliimenes de monedas de cada metal, como entre
volumenes de monedas de cada bloque de tipos, como entre emisiones anuales34.
A la luz de los datos obtenidos de los hallazgos, este esquema no se sostiene. La desproporcion
entre las cantidades registradas de ases y la de los restantes tipos implica que la emisidn de los
primeros requirio una cantidad de trabajo superior35. Como se ha advertido, los ritmos en las
emisiones de los distintos valores son sin exception irregulares y muestran h'neas de evolution
diversas, en cualquier caso no reducibles a relaciones de complementariedad reciproca. Dentro de
los ases, creemos que la irregularidad del RIC 329 supone suficiente advertencia contra esta
concepci6n. Pero. sin necesidad de llegar a ese extremo, la irregularidad en los volumenes de los
ases atribuidos per MacDowall a cada officina no es la exception, sino la norma. En las tablas 2
y 3 se han sumado en algunos de los hallazgos mas importantes aquellos ejemplares con tipo bien
determinado que se asignarian a las emisiones del 65-67 de cada una de las officinae de
MacDowall. Para poner mas claramente de relieve las divergencias en el caso lugdunense. se ha
contado el RIC 329 aparte del resto de la emision del 66 de la officina 1.
Tabla 2. Aportacion de las officinae de Lugdunum en varios hallazgos.
Lugdunum 65 d.C. 66 d.C. (sin RIC 329) RIC 329
Officina 1 Officina 2 Officina 1 Officina 2
Conde-sur-Aisne 44 15 30 42 390
Vindonissa 17 4 7 7 84
Augusta Raurica 10 1 2 6 26
Puy-de-D6me 6 3 2 3 23
34 D.W. MacDowall. "The Organisation of the Julio-Claudian mint at Rome", en R.A.G. Carson. CM. Kraay
(eds.), Scripta Nummaria Romana. Essays presented to Humphrey Sutherland. Londres 1978 , 32-46; D.W.
MacDowall. The Western Coinages.... 111-131.
35 La mayor complejidad de la preparation de los flanes de oricalco podria justificar un mayor empleo de
trabajo en este caso. pero al menos en epoca de Trajano esta funcion parece haber estado separada de la de la
ceca propiamente dicha (R. Wolters, Nummi signati..., 95-6).
332
SCRIPTA ANTIQVA
Tabla 3. Aportacion de las officinae de Roma en varios hallazgos.
Roma 65 d.C. 66 d.C. 67 d.C.
Officina 3 Officina 4 Officina 3 Officina 4 Officina 3 Officin fl4
Conde-sur-Aisne 69 44 50 30 3 0
Pompeya 45 31 24 17 4 0
Pozzarello 39 16 12 5 2 1 0
En cada uno de los pares de officinae predomina con veniaja la primera. La raz6n es el
sistematico predominio de los tipos de la Victoria, que se incluyen en ellas, en cada una de las
emisiones en que aparece. Ello ocurre lanto en Italia como en occidente. En el caso de la emision
del 66 d.C, muy pocos de los ejemplares del RIC 329 son necesarios para compensar el equilibrio
en favor de la officina 1. En realidad, bajo esta agregacion en officinae se oculta la existencia de
marcados contrastes en las cantidades registradas para los diferentes tipos, como habra ocasion de
constatar en la segunda pane de este trabajo36. Sea cual fuere la organizacion de la ceca de Neron,
su funcionamiento ha debido de basarse mas en la yuxtaposicion de operaciones reducidas en
torno a grandes operaciones centrales que en un organigrama articulado en emisiones equilibradas
de tipos.
La legitimidad de extrapolar realidades del siglo III al siglo I es discutible y algunas voces han
criticado los resultados de esta extrapolaci6n en el caso del sistema de officinae. H.-M. von
Kaenel37 ha negado para la epoca de Claudio la existencia de un sistema de officinae como el que
MacDowall postula, rechazando la licitud de la conexion entre niimero de tipos, volumen de
emision y niimero de officinae. W.E. Metcalf38 niega la validez del concepto para las emisiones
de Oton, dadas las grandes diferencias en la representation de sus diversos tipos, y las de sus
antecesores. Como pone de relieve Wolters, tampoco en la information epigrafica disponible
sobre la organizacion del trabajo en la ceca de Trajano parece haber rastro de la existencia de un
sistema de officinae como el propuesto39. Los datos que nos ofrecen los hallazgos en el caso de
Neron apoyan estas objeciones. Volviendo al caso del RIC 329, el rechazo del sistema de
officinae planteado por MacDowall debilita los argumentos que le habian llevado a postular una
ultima emision dedicada a este solo tipo. Es posible que este tipo haya seguido siendo acunado
por mas tiempo y que de ese modo su acuhacion se haya prolongado hasta el 67. Pero su
homogeneidad sugiere una acuhacion mas bien explosiva que sostenida en el tiempo y su
insertion en la emision del 66 d.C. es indudable. Por tanto consideramos que es en este aho donde
la acuhacion del RIC 329 ha tenido su centro de gravedad.
36 Incluso dentro de los principals tipos. se adviene un fuerte predominio en los anversos de los bustos a la
derecha sobre los bustos a la izquierda. Por ejemplo. en Conde-sur-Aisne aparecen 265 ejemplares de RIC 329
con anverso hacia la derecha, frente a 125 hacia la izquierda; en el conjunto de Germania Superior de nuestra
muestra se registran 135 a la derecha y 56 a la izquierda. En cuanto al JVC 318, en Conde-sur-Aisne aparecen
60 a la derecha, frente a 8 a la izquierda; en Pozzarello, 37 a la derecha y dos a la izquierda; en el conjunto
total de Italia. 89 a la derecha y 9 a la izquierda. El hecho es demasiado extendido para que sea casual, y no
resulta convincente explicarlo aludiendo a las circunstancias de la copia del modelo. como hace D.W.
MacDowall (The Western Coinages..., 115, 131). ^,Se trata acaso de una manera de diferenciar el cuerpo
principal de una acuhacion de una acuhacion suplementaria?
37 H.-M. von Kaenel, Munzpragung..., 252-5.
38 W.E. Metcalf, "The Coinage of Otho and early imperial Mint Organisation", en Essays in honour of Robert
Carson and Kenneth Jenkins, Londres. 1993. 155-160.
39 R. Wolters, Nummi signati..., 98-9.
IN HONOREM A. MONTENEGRO ET J. MJ BLAZQUEZ
333
Grafica 2. Aportacion porcentual media de las emisiones de aureos
denarios segun D.W. MacDowall (1979) 10-11.
80 -
10
% 0 -
20 -
40
60
50
70
30
Au
D
I a (2* mitad
del 64 d.C.)
I b-c (65
d.C.)
II (66 d.C.) Ill a (67 d.C.) Ill b (68 d.C.)
Como en los ases de la ceca romana (vease grafica 3), tambien en lo que respecta a los ases
lugdunenses el grueso de la operation monetaria de Neron se ha concentrado en una emision
explosiva de un ano. En conclusion, tanto en el caso de los dupondios como en el caso de los ases
lugdunenses. la tendencia del ano 67 es negativa. La operation monetaria cuyos timidos ensayos
habian comenzado en el 62, pero que solo habia despegado a partir del 64, se encontraba en
declive cuando estallo la revuelta contra Ner6n.
A lo largo de esta operaci6n. la emision de moneda de bronce muestra una coincidencia
absoluta con la de moneda de metal precioso. Ello se puede advertir en la grafica 2. En ella se
ilustra la aportaci6n porcentual de los distintos tipos de aureos y denarios posteriores a la reforma
al total compuesto de una serie de hallazgos, segun elaboration de MacDowall40. La inmensa
mayon'a de la acunacion se concentra en el periodo situado entre el inicio del 65 y el ano 66.
Entre el 66 y el 67 el ritmo de emisiones desciende bruscamente. En el 68 se advierte un leve
remonte de los denarios, pero este se explica como respuesta al levantamiento. tal como muestra
el caracter militar del linico tipo nuevo que aparece en la emision. En cualquier caso, el volumen
de los denarios emitidos por Neron parece haber sido muy inferior al de aureos. Un ritmo muy
semejante muestra la voluminosa emision neroniana de tetradracmas egipcias. Los dos mayores
tesoros de estas muestran un agudo incremento en el 64, que lleva a un maximo en el 66,
iniciandose un descenso que en este caso aun esta en curso en el 6841. Las emisiones provinciales
sirias en plata confirman en negativo la coordination de este movimiento. mostrando en este caso
una estricta complementariedad con el. En efecto, una acunacion que habia sido bastante regular
desde el 59 se interrumpe al final del 63, tras un aparente incremento del volumen en las dos
40 D.W. MacDowall. The Western Coinages..., 10-11. Para evitar el uso de fechas complejas, las dataciones
aluden al inicio de la emision. La del 65 d.C. habria comenzado a comienzos del ano y la del 66 en algiin
momento a mediados de este. Lo importante, en todo caso, es que el terminus post quern de esta emision es el
mismo que en la moneda de bronce.
41 R.P. Duncan-Jones, Money and Government..., 113-4, fig. 8.1.
334
SCRIPTA ANTIQVA
ultimas emisiones. Solo una emisi6n circunstancial y reducida reanuda la acunaci6n ya en el
67/684:.
La acunacion de metal precioso confirma, por tanto, la imagen de una operaci6n monetaria
concentrada e intensa, cuya cuspide se encuentra entre los anos 65 y 66 y que en el momento del
levantamiento se encontraba en franco declive, si no concluida. Fuerza ademas a considerar que el
movimiento de acunacion de las monedas de bronce forma parte de la misma operation monetaria
en virtud de la cual tiene lugar la reforma del 64. Siendo asf, resulta dificil considerar una simple
coincidencia el hecho de que dos aiios antes de la reforma se haya reiniciado un tipo de acunacion
interrumpida dos decadas antes. Por ello parece justificado considerar a las primeras emisiones de
Neron como los primeros ensayos de un proyecto mas amplio que comenzaba a madurar. De ahi
que la articulation que da MacDowall del complejo de reformas efectuadas entre el 63 y 64
resulte inadecuada. En su opinion, la acunacion general en oricalco fue un "proyecto imaginativo"
inspirado en el modelo de acunaciones orientales como la de Corinto, que hubo de ser
abandonado ante la necesidad de acunar ingentes cantidades de moneda tras la reforma43. Sin
embargo MacDowall no llega a explicar las razones que han llevado a Neron a reiniciar las
emisiones en bronce y a adaptar poco despues modelos orientales. Pero la idea de un proyecto
frustrado le permite sostener la idea de que la reforma del 64 y la ingente acunaci6n que le sigue
en todos los metales son solo una respuesta de emergencia ante el gran incendio de Roma44. La
imagen que nosotros obtenemos es, por el contrario, la de un unico movimiento, acaso titubeante,
que se ha desarrollado gradualmente antes de su explosion definitiva. En un momento dado, la
autoridad imperial ha advertido la necesidad de replantear su poh'tica monetaria. incluyendo en
este replanteamiento la reanudacion de las emisiones en bronce. El cambio no ha sido abordado
precipitadamente. Ya antes del incendio habia una conciencia de la oporrunidad de este. acaso no
con los rasgos que adquiri6 definitivamente, y se habia comenzado a trabajar en este sentido.
Para comprobar esta interpretacion sen'a interesante analizar la evolution de las emisiones en
metal precioso justo antes de la reforma, pero por el momento los datos no ayudan a ello. Por
ejemplo, en el tesoro de Pudukota se advierte un perfil que se aviene bien con la idea de una
perception progresiva de la necesidad de un cambio. Tras el volumen excepcionalmente elevado
que muestra. como es frecuente, la emision del 61, en el 62 se alcanza un minimo, pero en el 63 y
64 se advierte un nuevo movimiento ascendente, de tal modo que las emisiones inmediatamente
previas a la reforma alcanzan un volumen solo superado por las del primer afio y las del 6145. En
cambio. el tesoro de Boscoreale funciona con bruscos altibajos, mostrando buena representacion
de las emisiones del 58 d.C. y el 61 d.C, un maximo en el 63 d.C. y nula representacion de los
restantes ahos. Tal vez este patron sea el reflejo de un conjunto de monedas formado
recientemente y en buena medida a partir de pagos esporadicos por parte de la administration. La
agrupacion de los hallazgos de Pompeya incluidos en nuestra muestra vuelve a mostrar un patron
muy concentrado, con maximo en el 61, pero sin presencia de las emisiones sucesivas. El tesoro
de Pudukota parece mas fiable como muestra aleatoria que los pompeyanos, pero ante la ausencia
de paralelos suficientes no es posible pronunciarse.
Llegados a esta conception de la acunacion neroniana en bronce, podemos esbozar una
interpretacion de su linea general de evolucion. Para ello es mas oportuno descomponer los datos
de la grafica 1 segiin la ceca de origen de las monedas (graficas 3 y 4). Advertimos al hacerlo una
42 W. Wruck. Die syrische Provinzialpragung von Augustus bis Trajan, Stuttgart, 1931, 78-87.
43 D.W. MacDowall. The Western Coinages..., 144-8.
44 D.W. MacDowall. The Western Coinages..., 148-9.
45 G.F. Hill, "Roman Aurei from Pudukota. South India". JVC, 18, 1898, 304-320. Cf. D.W. MacDowall. The
Western Coinages.... 113.
IN HONOREM A. MONTENEGRO ET J. M1 BLAZQUEZ
335
complementariedad entre los ritmos de emision de cada ceca. Cada una de ellas ha efectuado una
operacion monetaria similar en momentos sucesivos, de tal modo que la operacion de la ceca
romana se inicia y concluye antes que la lugdunense. Los esfuerzos de la ceca imperial se nan
concentrado en cada momento en una de sus sedes. Por otro lado, ambas operaciones muestran
similitudes en su estructura. En ambos casos la acunacion de ases tiende a concentrarse en un
momento mas avanzado de la operacion que la de los restantes tipos.
La operacion se habn'a iniciado, por tanto, en Roma. Tras dos decadas de pausa, Neron reinicia
la acunacidn de aes con la emision de numerales de cobre del 62. que parece representar un
primer ensayo u'mido en estas denominaciones. En contraste, durante los anos 63 y 64 se afronta
en Roma una acunacion preferente de sestercios y dupondios, que solo en estos momentos
parecen superar a los ases en cifras absolutas. Aqui las dos denominaciones superiores muestran
un ritmo de acunaci6n muy semejante, quedando los ases visiblemente atras. El ano de la gran
reforma monetaria marca el arranque real de una poh'tica decidida de emision de aes. Ahora se
adquieren en Roma unos volumenes de emision significativos, a la vez que se inicia en Lugdunum
un modelo de acunacion similar, que solo culmina en el 65. Junto al predominio de los numerales
superiores, caracteriza a esta fase la mayor articulacion que presenta entre los distintos numerales.
El maximo en la produccion de semises y cuadrantes se alcanza en Roma en el 64; en Lugdunum,
los semises lo alcanzan en el 65. Igualmente, el mayor equilibrio entre sestercios y dupondios se
alcanza en Roma en el 64 y en Lugdunum el ano siguiente. Parece inspirar esta fase el deseo de
poner en circulaci6n un numerario capaz de complementar la masiva emision de moneda de metal
precioso que estaba por acometerse. La emision de monedas de todos los numerales en cobre y
oricalco y el enfasis en los mayores valores flexibilizan'a la circulation de aureos y denarios,
proporcionandole un puente mas solido para la difusion de sus valores hacia los valores menores.
En este contexto se inserta la generalization a todo el aes del oricalco. MacDowall la considera
una innovation con pretensiones de permanencia y la justifica desde una doble perspectiva. Por
un lado se encontran'a el modelo oriental. Por otro. una consideration economical la acunacion de
ases, semises y cuadrantes en oricalco permitiria acunar mas ejemplares con una cantidad dada de
cobre46. Este segundo punto resulta dificil de aceptar. La produccion del oricalco implicaba el uso
de un cobre apto para la aleacion, preferentemente el cordobes, y el de la calamina. asf como de
un proceso de elaboration mas complejo. Ello implica un encarecimiento del proceso de
produccion. Estimar si este fue compensado por la reduction que experimentaron en el peso los
numerales no es facil. Pero contra esa posibilidad habla el hecho de que el oricalco permaneciera.
tanto bajo Ner6n como bajo sus sucesores, como una aleacion de prestigio frente al cobre.
Asimismo, las masivas acunaciones en cobre de los anos sucesivos impiden pensar que la option
por el oricalco fuera la respuesta a un subito enrarecimiento de las cantidades disponibles de
cobre.
Eliminada la idea de una estrategia de ahorro. permanece la de una emision de prestigio. con un
probable modelo oriental. Ahora bien, este tipo de emision de prestigio no implica necesariamente
una reforma con pretensiones de permanencia. J.N. Barrandon y CI. Brenot han demostrado a
partir de analisis quimicos como el oricalco ha seguido utilizandose intermitentemente para la
fabrication de ases de Galba. Vespasiano, Tito. Adriano y Antonino. Sugieren la posibilidad de
explicar este fenomeno como emisiones ocasionales de prestigio47.
46 D.W. MacDowall. The Western Coinages.... 145.
47 J.N. Barrandon. CI. Brenot, "Les composants metalliques", en R. Etienne, M. Rachet, Le tresor de
Garonne..., 389-390.
336
SCRIPTA ANTIQVA
IN HONOREM A. MONTENEGRO ET J. M1 BLAZQUEZ
??7
<,Que razones pudo tener Neron para abordar una emision de este tipo? Quiza el deseo de
enfatizar la inauguration de las grandes emisiones en bronce. Pero una circunstancia tecnica pudo
coniar en favor de esta decision. Como se ha subrayado, el principal objetivo de esta fase
temprana de la emision era poner en circulation sestercios y dupondios. Frente a las restantes
denominaciones, la elaboration de flanes para ambos numerales implicaba un proceso unificado
desde el aprovisionamiento de metal hasta el cone de la pieza. A la hora de abordar una acunacion
complementaria de numerales menores, y dado que aiin no se habia regularizado la production de
aes, es plausible que resultara opornino incluir la elaboration de los flanes de ases, semises y
cuadrantes en el mismo proceso productivo por el que la ceca se estaba aprovisionando de los
flanes de sestercios y dupondios.
Tras la primera fase de la acunacion, tanto en Roma como en Lugdunwn se pasa a una segunda
fase caracterizada por tres rasgos. El primero es la prioritaria concentracion de la ceca en la
emision de ases, que adquiere un ritmo explosive El segundo es la concentracion de la emision
de oricalco en uno de sus valores, que sigue la misma linea de evolution de los ases, aunque a un
ritmo muy inferior. El tercero es el declive de las fraccionarias del as. La emisidn de cada ceca
tiende asi a simplificar su estructura hacia un modelo dual. Estos rasgos se advierten en la ceca
romana particularmente en el 65 d.C, cuando a las ingentes emisiones de ases se suma un leve
incremento de la representation de los sestercios, que contrasta con el initio de un declive
sostenido en los dupondios. La emision de Lugdunum llega a esta fase al ano siguiente,
contrastando en este caso el crecimiento de la emision de dupondios con el declive del sestercio y
advirtiendose una mayor acentuacion del proceso. Aparte de esto. los ritmos de paso de la primera
a la segunda fase son distintos en Roma y Lugdunum. En Roma el momento de maximo peso
relativo de los numerales de oricalco era tambien un momento de predominio de estos en terminos
absolutos. En Lugdunum el despegue de los ases es mas premature dandole el predominio en
cifras absolutas ya en el momento en que las monedas de oricalco muestran su mayor peso
relativo. Probablemente esta diferencia debe ponerse en relation con la mayor concentracion de la
emision lugdunense en torno al valor del as.
Claramente nos encontramos ya ante la fase madura de la operation monetaria. Garantizado un
abastecimiento diversificado capaz de respaldar la circulation del valor depositado en aureos y
denarios, se procede a una emision simplificada. destinada al abastecimiento masivo en los
numerales mas empleados en la circulation cotidiana. El enfasis en los ases no es sino el reflejo
de su protagonismo real. La ultima fase en la emision de cada ceca consiste en la caida de los
volumenes de emisidn. El proceso se cumple en la ceca romana entre el 66 y el 67; en la
lugdunense se inicia en el 67. La estructura interna de la emision tiende a seguir las pautas
establecidas en la fase previa, aunque con ciertas diferencias entre Roma y Lugdunum. En Roma
la emision de sestercios vuelve a equipararse pronto con la de dupondios. En Lugdunum el
dupondio mantiene hasta el final su ventaja en relation a los sestercios. Es de resehar una
particularidad en la acunacion de estos, un ligero incremento en la emision del 67. Acaso sea
evidencia de una relation de contrapeso entre las emisiones de sestercios y dupondios en
Lugdunum. Cabe preguntarse tambien si este indicio no puede revelar un nuevo cambio de
tendencia. que podria usarse como argumento contra nuestra interpretation del final de la emision
de ases. En todo caso, el fenomeno no aparece suficientemente definido.
La estrecha complementariedad entre la evolution de las emisiones romanas y lugdunenses es
en mi opinion un nuevo indicio contra su interpretation como una medida de urgencia. Si el
objetivo de la ceca lugdunense hubiese sido solo auxiliar a la romana a fin de acuhar a mayor
velocidad, su desarrollo no habn'a implicado el declive de esta ultima. Debe excluirse tambien la
busqueda de motivos independientes para ambas acunaciones. Acuhaciones similares deben de
haber sido respuesta a problemas similares. Tanto la circulation occidental como la italiana
parecen haber necesitado de esta operation y el caso de esta ultima se considero prioritario. Hay
338
SCRIPTA ANTIQVA
que tener esto en cuenta si se quiere enfatizar como motor de las nuevas emisiones las dificultades
que revela la circulacion occidental a traves de fenomenos como las imitaciones48. Si esa
impresion es ajustada, la circulacion italiana no debia de estar ajena a problemas analogos. y, en
efecto, tambien en Italia se ha constatado el fenomeno de las imitaciones claudias49. Por otro lado
es visible la intencion de coordinar ambas operaciones en el tiempo, pues de no ser asi habn'a sido
mas economico posponer la operacion de Lugdunum hasta la conclusion de la romana. La
interpretacion que hemos dado para la primera fase de ambas proporciona un buen argumento
para explicar esta coordinaci6n temporal. La acunacion romana coincide plenamente en el tiempo
con las grandes emisiones en metal precioso y se integra funcionalmente con estas. El inicio de la
acunacion lugdunense muestra igual integration funcional, pero un cierto retraso temporal. Este
puede explicarse como el resultado de aprovechar un margen de maniobra, el que le
proporcionaba la mayor lentitud de la difusi6n de los nuevos £ureos y denarios en las provincias.
para evitar concentrar a la vez los esfuerzos de ambas cecas. De ese modo, las nuevas emisiones
en bronce podian estar listas a tiempo para cumplir el mismo papel en la polftica de gastos
imperial que en Roma sin necesidad de que sus ritmos coincidieran estrechamente.
En respuesta a la cuestion que se adelantaba mas arriba, la acunacion en bronce de Ner6n no
parece apartarse significativamente de las pautas julio-claudias en lo que toca al caracter
episddico. Este sigue manteniendose. La aportacion de Neron parece estribar mas bien en una
voluntad mas decidida de abastecer el conjunto del occidente solo con la moneda oficial, asi como
en la articulation de la operacion de emision de bronce dentro de una concepcion mas integrada
del conjunto de la poKtica monetaria. En este contexto, la apertura de la ceca de bronce de
Lugdunum refleja una estrategia de localization bien concebida. que va mas alia de una
concepcion simplemente mecanica de lo que sen'a una ceca suplementaria. El estudio de la
distribution regional de la moneda de bronce de Neron, que sera acometido en la segunda pane de
este trabajo, permitira avanzar un poco mas en la interpretacion del sentido de esta operacion
monetaria. En particular, la constatacion de perfiles monetarios diferenciados en algunas zonas
clave permitira plantear el papel que han jugado en esta operacidn el aprovisionamiento
monetario de los ejercitos de las distintas zonas del limes occidental y el de la circulacion
economica civil. Este analisis regional permitira, asimismo, ilustrar en el caso neroniano las
diversas pautas de circulacion dominantes en contextos civiles y militares, asi como extraer
apuntes sobre el escenario economico en el que se inserta esta operacion, escenario que aparece
marcado por el desarrollo de la monetizacion de Occidente y por el dinamismo economico del
none de las Galias.
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48 Debe entendcrse dificultades en un sentido relative esto es. revelan la escasez de oferta de moneda en
relation a la demanda. acaso en aumento. Cf. D. Wigg, "The Function of the last Celtic Coinages...". 434.
49 H.-M. von Kaenel, Munzpragung.... 222-3; R. Martini. "Monete romane". en G.R. Bellini (ed.). Minturnae
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50 Una presentation individualizada de las monedas recogidas en la muestra excede el espacio disponible y no
esta del todo justificada desde el momento en que nuestro irabajo no ha consistido en editar. sino en recopilar
ejemplares ya editados. Por ello se ha optado por recoger exclusivamente las publicaciones que. tras el
vaciado. han aportado ejemplares a la muestra.
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